02.09.10
2015 es el año que Mallorca se ha fijado como meta para hacerse un hueco en el selecto calendario de la Fórmula 1, justo después de que a Valencia le expire el contrato (negociable para prolongarlo hasta 2019) firmado con Bernie Ecclestone para que los bólidos rueden por el puerto. Pese a la coincidencia de fechas, los promotores del trazado permanente balear proyectado en Llucmajor consideran plenamente compatible su iniciativa con la continuidad de la F-1 en el Valencia Street Circuit, idea que comparte Valmor.
La empresa que gestiona el Gran Premio de Europa no se siente amenazada. «Tenemos un contrato largo, todavía nos restan cuatro años», recordaba ayer un portavoz de Valmor, que consideraba «bueno para España» la proliferación de circuitos que aspiren a formar parte del Gran Circo. Por contrato, tras la carrera de 2014 los responsables de Valmor y Bernie Ecclestone se sentarán para ver si prolongan su relación durante otro lustro. La de Mallorca no es una aspiración aislada.
Hace días Madrid presentó el proyecto del trazado de alta velocidad de Pinto. La Federación Internacional de Automovilismo (FIA) le concedió la licencia de grado 1, con lo que podrá albergar las carreras más importantes. Sus seis kilómetros de longitud lo convertirán en uno de los más largos. Pinto se suma así a Montmeló, Valencia, Alcañiz y, dentro de cuatro años, Mallorca. Agustín Arbex es el coordinador de la comisión que trata de llevar adelante la construcción del circuito Illes Balears: «No somos competidores de Valencia ni queremos quitar nada a nadie. Nuestra única intención es tener algo que ahora no tenemos».
Llucmajor está a la espera de recibir el visto bueno de Ecclestone. El magnate ya ha mostrado en más de una ocasión su interés por ampliar el número de pruebas de la temporada. Y ahí es donde juega sus bazas el trazado balear. Según Arbex, sería compatible que en un mismo año hubiera grandes premios tanto en Valencia como en Mallorca. «El único circuito permanente con carrera es el de Montmeló, aquí se ofrecería otra posibilidad para mantener lo que tenemos. Algunos equipos están entrenando en el nuevo trazado portugués de El Algarve y tenemos que conseguir que se queden en España», manifiesta el coordinador de la citada comisión. Son muchos los trazados, los existentes y los futuros.
Todos quieren disfrutar de los monoplazas y, de paso, llenar las arcas de las diferentes ciudades. Aunque eso no es lo que sucede con el Street Circuit. Arbex subraya que el circuito balear sería permanente, con lo que podría albergar diferentes pruebas todo el año como MotoGP, GP2, DTM o Superleague, entre otras, y además hacerlo en agosto, cuando en otros sitios de España no tiene cabida. Así se le extraería rentabilidad. Algo que, como enfatiza el portavoz balear, no consigue el recinto de Valencia con sólo un fin de semana de competición al año.
El padre del trazado balear es Gabriel Palmer, que empezó a diseñarlo hace ya seis años. Desde entonces ha habido modificaciones tras las reuniones mantenidas con los equipos Hispania, Ferrari, Red Bull y Toro Rosso. «Y no descarto más, al fin y al cabo las escuderías son las que más saben de esto». De estas citas salió uno de los cambios más destacados. «En una reunión con Ferrari pidieron una recta de más de un kilómetro para realizar los test y así lo hicimos», recordó Palmer.
Una recta de salida de 900 metros con dos prolongaciones que la llevan hasta los 1.500. A ella se unen siete curvas de izquierdas y otras tantas de derechas en un trazado de entre 4,6 y 5 kilómetros, helipuerto, hospital y capacidad mínima de 66.000 espectadores. Todo en un circuito ecológico hasta con túnel del viento y cuyo diseño guarda un gran parecido con el de Cheste. (LAS PROVINCIAS)
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