28.07.09
Todos a una voz. Valencia quiere a Fernando Alonso en la parrilla de salida del próximo 23 de agosto en el circuito urbano. La sanción que le impuso la FIA a Renault el pasado domingo ha sido todo un mazazo para una ciudad y un proyecto de deporte, ocio y turismo. Hay muchas ilusiones y muchos millones de euros en juego como para quedarse callados y quietos.
Aunque, ni Valmor ni la ciudad, tienen nada que decir ni en la sanción ni en la posible apelación que va a presentar la escudería francesa ante la FIA, ayer se hicieron oír. Los primeros, Valmor, que a primera hora de la mañana enviaba un comunicado con declaraciones de Jorge Martínez 'Aspar', su vicepresidente.
Para ir con tacto lo primero que hacían era decir que entendían la sanción en aras de conseguir la máxima seguridad en la competición pero después, inmediatamente después, lanzaban su plegaria: «Creemos -comentaba Aspar- que también debe pensar en los aficionados y, como todo el mundo sabe, muchos de ellos han comprado entradas para ver correr a Fernando Alonso en Valencia. Entendemos que no deben ser ellos los perjudicados por esta decisión».
En la misma línea se mostraba el vicepresidente del Consell, Vicente Rambla, aunque cambiaba sus palabras: «A nadie se le escapa la gran importancia y atracción que supone la presencia de Fernando Alonso. Por eso esperamos que no se produzcan daños colaterales añadidos como sería el que le puede ocasionar al Gran Premio de Fórmula 1 en Valencia si el asturiano no puede correr».
La alcaldesa, Rita Barberá, se unía en el lamento aunque proponía una solución emanada más de su voluntad de dar lo mejor al ciudadano que de un análisis de la situación, retrasar a otro Gran Premio la sanción. Y lo justificaba: «Se debe valorar por parte de la FIA, o quien tenga que juzgar, el daño añadido que se le puede hacer al atractivo de la celebración de un gran premio cuando se le castiga con la ausencia del corredor propio, después del año que han pasado», decía la edil.
Adrián Campos, promotor del primer equipo español en la Fórmula 1 a partir del próximo año, cree que si Alonso no corre en Valencia será un gravísimo varapalo para la ciudad y, sobre todo, para la organización que lleva vendidas unas 30.000 entradas ante las 115.000 que se vendieron en 2008. Según algunos análisis, Valmor necesita vender 40.000 entradas sólo para pagar el canon a Bernie Ecclestone.
Y ahí es donde Valencia tiene una baza que jugar. El leonino contrato del inglés es insostenible si Alonso no corre en Valencia y se espera que sea el enjuto empresario el que eche una mano en la FIA para salvar a Alonso de la sanción. Esa es una de las bazas que se están moviendo desde Valencia y ayer ya se hablaba de que finalmente la pena se podría rebajar a una multa económica para el equipo y, así, permitir que Alonso pudiera correr en Valencia. Campos cree que las cuatro semanas que restan pueden ir en beneficio de Valencia y opina que la FIA «dará marcha atrás cuando sea consciente del perjuicio».
La sanción se tomó después de que el sábado Massa sufriera un gravísimo accidente con un muelle del Brawn de Barrichelo y de que el domingo anterior muriera el joven Henry Surtees tras impactarle una rueda de un rival en la cabeza. (LEVANTE-EMV)
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