29.07.08
Este fin de semana las terrazas de las viviendas con vistas al circuito de Fórmula 1 sólo han sido ocupadas por los vecinos. El bando municipal que prohíbe permitir fiestas en las azoteas ha sentado fatal entre los propietarios de las fincas cercanas al circuito, que se muestran indignados porque en algunos casos hay contratos firmados desde hace meses. Contratos que ya han sido cobrados por las comunidades vecinales.
La situación ha llegado a tal extremo que incluso hay vecinos que están solicitando créditos a entidades financieras para devolver los importes cobrados, que llegan hasta los 60.000 euros en algunos casos, porque la gran mayoría ya se lo ha gastado. Según un portavoz de una de las empresas afectadas, en los contratos había cláusulas por las que el dinero debe devolverse en caso de que no se pueda celebrar la fiesta.
Los organizadores se sienten discriminados y no entienden que el Ayuntamiento de Valencia prohíba las fiestas en las inmediaciones del Valencia Street Circuit mientras que en ciudades como Montecarlo se pueden llevar a cabo sin problema. Vecinos y empresas argumentan que las reuniones previstas están muy controladas, ya que se tratará de pocas personas, muchas menos que si los vecinos y sus familiares subieran a las azoteas a presenciar la carrera.
Pero si los vecinos han salido perjudicados, más lo están las empresas organizadoras que ya han pagado por las azoteas y que a falta de menos de un mes para la carrera se quedan si espacios que ofrecer a sus clientes. Además, servicios como el de azafatas o catering ya habían sido contratados para esas fechas. Si la situación no se arregla, las empresas van a tener que buscar alternativas a los balcones en un tiempo récord.
La indignación de los vecinos es doble: por un lado no se les permite lucrarse con el Gran Premio de Formula 1, pero por otro acusan al Ayuntamiento de permitir idéntica actividad en la zona de la plaza del Ayuntamiento durante la época de fallas. El alquiler de terrazas y balcones para presenciar las fiestas falleras sí está permitido y los edificios son bastante más antiguos que en la zona del circuito. Responsables del Ayuntamiento alegan que la prohibición se aplica como medida de seguridad.
Es tanta la preocupación por la seguridad en la zona, que los bomberos inspeccionarán todas las azoteas para prevenir la caída de cascotes. El ruido de los monoplazas podría provocar algún derrumbe, ya que el impacto acústico en las inmediaciones de la pista será de entre 130 y 140 decibelios. (FORMULA1-VALENCIA.COM)
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